Posts tagged ‘web social’

Cambia, todo cambia

Tal y como se muestra en el “About” de este blog, “La web @social” nació en el contexto del Máster en Bibliotecas y Servicios de Información Digital de la UC3M. Atrás quedaron esos meses intensos pero provechosos en los que estaba sumergida en Web Social, asignatura “madre” de este blog y la causante de que, pasito a pasito, fuera construyendo este pequeño rincón en el que compartir mis reflexiones sobre la web social.

Puedo decir que desde la publicación de la última entrada, allá por junio de 2012, he entrado en este blog decenas de veces, quien sabe si no más, intentando decidir si tenía sentido continuar o no. Este blog ha intentado hacerse mayor, pero al final he comprendido que nació con un propósito y con unos objetivos determinados, y que fuera de ese ámbito sería difícil seguir creciendo.

Sin embargo, no quería dejarlo así, sin una despedida, o más bien sin una mudanza, por lo que he comenzado a crear un nuevo blog en el que compartir mis inquietudes sobre el mundo de la información y la documentación, sin dejar de lado otras cuestiones como la lectura, los viajes, el ocio, etc. Será un blog de reflexiones, tanto profesionales como personales, que espero que os resulten de interés y que intentaré actualizar de forma más o menos continua. Espero que esté pronto disponible y mientras me embarco en esa aventura, podéis leerme en Biblogtecarios, proyecto que me ilusiona y apasiona especialmente.

31 de agosto de 2013 at 11:27 Deja un comentario

Last but not least

Parece que fue ayer cuando empezamos nuestra andadura en Web Social y ahora me encuentro escribiendo el que, al menos en principio, es el post final de la asignatura. Todavía recuerdo cuando me enfrenté por primera vez al cronograma de la asignatura y pensé que quedaban muchas y sobre todo muy intensas semanas por delante.

Pues bien, ha llegado el momento de hacer autoevaluación y sobre todo autocrítica. Intentaré no fustigarme en exceso, que para eso ya están los críticos, ¿o no? En primer lugar, vuelvo a las expectativas que tenía al inicio de la asignatura y que intenté plasmar en mi primer post:

  1. Aprender a hacer un uso adecuado y optimizado de las redes sociales, y por tanto adquirir nuevos conocimientos. He accedido a herramientas que hasta ahora no conocía o no había usado, y sobre todo creo que mi perspectiva sobre lo que merece la pena ser publicado o no, ha mejorado. Creo que he aprendido o al menos he empezado a aprender que cada red tiene sus objetivos, y que cada contenido es más o menos adecuado para una u otra red social.
  2. Corregir los errores que haya podido cometer hasta ahora en el uso de las redes sociales. Creo que ahora tengo más en cuenta cuestiones como la privacidad, la reputación digital, etc. No es que antes no le concediera importancia, todo lo contrario, pero creo que ahora soy más consciente al respecto.
  3. Desaprender las malas costumbres relativas a las redes sociales e ir “por el buen camino”. Destacaría sobre todo el hecho de haber aprendido a gestionar mejor el tiempo y sobre todo la relevancia de los contenidos a publicar.

Evidentemente, todo lo dicho hasta ahora no quiere decir que haya aprendido todo, más bien al contrario, simplemente significa que he empezado a pensar más detalladamente en todo lo concerniente a las redes, y creo que me encuentro en mejor disposición que al inicio para tomar decisiones al respecto.

Y una vez “rendidas las cuentas” en relación al primer post, creo que lo mejor es pasar a analizar mi actuación y presencia en las principales herramientas que hemos empleado en el contexto de la asignatura.

Facebook y Google+

Antes de la asignatura, nunca había tenido cuenta en Google+, aunque sí usaba otros servicios de Google. Al principio me costó un poco hacerme a ella, pero creo que en general, tiene una estética más agradable y “profesional” que Facebook. Me gusta sobre todo porque con Facebook siempre tengo la sensación de estar en algo así como un patio de colegio, cada día me gusta menos y sobre todo, cada cambio que hacen me parece peor que el anterior. Además, como le sucedió a otros compañeros, tuve mis más y mis menos para crear la cuenta, la tuve bloqueada un tiempo, etc., así que ha sido un cambio con altibajos, aunque más bien diría yo que en la línea de Facebook, nada novedoso por lo que parece ser.

Evidentemente, la cuenta creada para Facebook terminará desapareciendo porque ya tengo perfil personal, que por cierto cada día utilizo menos porque no termino de encontrarle ni utilidad ni interés. Al inicio, pensé que eliminaría el perfil de Google+, ahora simplemente creo que lo dejaré estar, aunque dudo que lo consulte de forma habitual.

Respecto a las páginas creadas en ambas, me propuse actualizarlas prácticamente a diario, y creo haber conseguido ese objetivo, aunque reconozco que a veces me ha costado seleccionar qué contenido podía resultar apropiado para cada una de ellas.

Twitter

Los inicios de la cuenta específica para web social en Twitter también fueron, cuanto menos, moviditos. Tengo una cuenta personal (que de hecho es la que he tenido que emplear finalmente) desde hace bastante tiempo, y hago uso muy activo de ello, por lo que nunca me imaginé que crear una cuenta para web social iba a suponerme tantas aventuras. Creé dos, bloquearon ambas sin darme una explicación, tuve momentos de casi angustia, de preocupación, de cabreo, etc., hasta que conseguí relativizar la cuestión y relajarme al respecto.

Eso sí, si algo puedo decir ahora es que cada red social tiene su “aquel”, y que todas tienen claroscuros, aunque unas nos resulten de mayor “confianza” que otras. En este caso, las cuentas creadas para la asignatura, y que finalmente no pude utilizar, van a ser eliminadas, mientras que seguiré usando la mía personal.

En este caso, agradezco la perspectiva que me ha dado la asignatura. La principal lección que he aprendido respecto a esta red social es, por un lado, una mejor gestión del tiempo, usando por ejemplo herramientas adicionales, y por otro, un mayor criterio a la hora de publicar: qué es importante, qué no, qué es imprescindible publicar o por el contrario qué es totalmente imprescindible.

Blog

El blog ha sido una de mis actividades más satisfactorias. ¿Por qué? Principalmente porque me he dado cuenta de que es algo que me gusta y que disfruto enormemente. Nunca he tenido un blog por varios motivos, pero principalmente pueden resumirse en dos: por un lado, me da una vergüenza enorme publicar mis percepciones, opiniones o como queráis llamarlo, y por otro, siempre he pensado que no tenía nada interesante que decir. Gracias a web social, me planteo incluso seguir con el blog, sin pretensiones y sin obligaciones de frecuencia de publicación ni nada por el estilo. En todo caso, aunque no sea así, tengo que agradecer esta actividad que me ha demostrado que todos tenemos algo que decir en algún momento, mejor o peor expresado, pero interesante para alguien, aunque sea para nosotros mismos.

Al inicio pensaba que no iba a ser capaz de escribir nada más allá de lo obligatorio, pero finalmente he publicado incluso más post de los marcados como obligatorios, por lo que creo que el resultado final ha sido decente o al menos no tan flojo como creía que podía ser. Eso sí, como siempre, todo es mejorable.

Wiki

Si con el resto de herramientas he llevado una actualización más o menos diaria, al wiki me he enfrentado de una forma completamente distinta. He publicado en varias tandas, no sé si tres, cuatro, cinco, o las que sean, no creo que eso sea lo importante, pero creo haber contribuido un poquito a su desarrollo y actualización.

Para mi esta actividad ha sido uno de los mayores retos. Sólo conocía los wikis de oídas, no había participado nunca en uno y todo era nuevo: cómo publicar, cómo enlazar, cómo ir generando conocimientos, etc. Ha sido quizás una de las herramientas que más miedo o respeto me infundían al principio y que sin embargo luego ha resultado más sencillo de lo que parecía, al menos en su uso porque lo de generar contenidos ya es otra historia.

Conclusiones

– En general la experiencia ha sido muy positiva, incluso teniendo en cuenta las pequeñas turbulencias del inicio

– Creo haber aprendido mucho, aunque sobre todo me doy cuenta de lo mucho que me queda por aprender.

– Estoy segura de que podría haber aportado más a la asignatura, aunque creo haber hecho un esfuerzo considerable. Soy muy perfeccionista y pienso que siempre es posible dar más de uno mismo, aunque el tiempo, las dudas y en ocasiones la organización (o quien sabe si la falta de ella) me han podido a veces y quizás no he dado todo lo que hubiera debido.

– Si hay algo de lo que estoy contenta y orgullosa es de haber seguido una línea que siempre me he marcado como obligatoria, dentro y fuera de las redes, el RESPETO a todos los que formamos parte de esto y a los que no. El respeto a los tiempos de cada uno, a las capacidades, a los gustos. Creo que en este sentido he sido fiel a mi misma y agradezco enormemente los “toques de atención” de los profesores, respecto a las diferentes visiones de cada uno de nosotros y la necesidad de respetarlos.

– He intentado aprender de todos mis compañeros: los que ya eran activos en las redes, los que han tenido su primer contacto con ellas en el contexto de la asignatura, los que han publicado más, los que menos, etc. Creo que he sacado algo bueno de todos y cada uno de ellos, así como de los profesores, aunque en este caso no creo que sea necesario ya decírselo, lo saben seguro.

– Mi intención desde un principio ha sido aprender, no sólo cosas nuevas, sino también “aprender a desaprender”, tal y como dije en mi primer post. Asimismo, he intentado ayudar a los demás cuando me ha resultado posible y dentro de mis limitados conocimientos. Me conformo con haber aportado mi granito de arena a la asignatura.

Por último, y antes de que a nadie le de un síncope por leer algo tan extenso, reitero mi agradecimiento a todos los que me habéis acompañado en este camino, duro pero bonito y sobre todo interesante. Siento no haber sido capaz de aportar más, doy gracias por lo aprendido y sobre todo pido disculpas si en algún momento no he estado a la altura.

11 de junio de 2012 at 21:13 20 comentarios

Qué será, será…

Hoy toca analizar el nivel de acierto de aquellos profesionales que hicieron sus predicciones para los Social Media para 2011 y 2012. Son muchas las “apuestas”, y si bien algunas no se han cumplido, o al menos no en su totalidad, puede observarse que los aciertos han sido muchos.

Imagino que esto ha sido así por la calidad e implicación profesional de los que se aventuraron a predecir, pero teniendo en cuenta que seguramente tienen a su alcance información que les ofrece una perspectiva que de otro modo sería imposible abarcar.

A continuación, comentaré aquellas predicciones que más me han llamado la atención, o que considero más o menos acertadas.

Predicciones para 2011

  • José Luis Antúnez
    • Google no va a comprar Twitter. Evidentemente, acertó de pleno. No se llevó esa compra. ¿Se estarán arrepintiendo?, ¿no? Quién sabe, pero por mi parte, creo que me alegro de que Twitter no se haya convertido en un satélite más del “Planeta Google!
    • Continúa el ascenso de Chrome y Android. Es cierto que tal y como se publicó hace pocos días, Chrome sigue escalando posiciones. Habrá que ver si se mantiene o sus competidores dan un vuelco a la carrera.
    • Facebook y Bing interactuarán cada vez mejor en las búsquedas. No hay más que ver los cambios realizados en Bing. Al menos el primer paso ya lo han dado, habrá que ver con calma si se obtienen los resultados esperados.
    • El Corte Inglés, apostará claramente por el e-commerce. Leía hace muy poco una noticia en la que hablaban precisamente del auge que estaban teniendo en sus ventas online.
  • Marc Cortés
    • 2011 será el año en que se desarrollarán acciones y servicios a través de geolocalización. Desde el año pasado hasta ahora se han producido grandes cambios y desarrollos en este sentido, así que podemos considerar que fue una predicción acertada.
  • Fernando de la Rosa
    • Veremos a un consumidor más activo. No sé si esto ha supuesto finalmente un aumento de las crisis de reputación como comentaba este consultor, pero lo que sí es evidente es que el consumidor tiene cada vez un rol más activo y participativo, convirtiéndose en muchos casos en “prosumidor”.
  • Tristán Elósegui
    • Las redes sociales empezarán a ser un canal de comunicación habitual con los clientes. Es cierto que las empresas han aumentado su presencia en las redes de forma exponencial, ahora bien, habría que analizar de qué forma, en qué medida, y la efectividad de este hecho. Este aspecto, es firme candidato a mis predicciones para 2013.
  • Mauro Fuentes
    • Realidad aumentada. Se han visto algunos proyectos al respecto, por ejemplo las Gafas de Google, pero sobre todo lo que se ha visto es un aumento en el interés por este tema, proliferando las noticias, estudios y análisis de sus posibilidades.
  • Ismael Peña
    • Popularización de iniciativas como Open ID, Facebook Connect, etc., que permiten participar en muchos sitios sin salir de Facebook, Twitter y otras aplicaciones.

Aquí me gustaría comentar una predicción que me ha sorprendido precisamente por no haberse cumplido pero al mismo tiempo ser una de las más deseadas, o al menos así lo veo yo. Me refiero a la normalización, y tal y como Genís Roca comentaba, dejar de inventarnos perfiles profesionales, primando la eficacia y los resultados por encima de estar en la vanguardia. ¿Lo conseguiremos en 2013 o viviremos una nueva ola de neologismos para definir funciones que ya se venían realizando?

 Predicciones para 2012

  • Proliferarán las redes sociales sobre vídeos y fotos (Jay Baer). Ahí tenemos de ejemplo a Pinterest, ¿no?
  • Aumento de la competitividad de Google+. En este caso, no sé si es porque me fijo más ahora que tengo cuenta en esta red o porque es una realidad, pero tengo la sensación de que G+ está consiguiendo hacerse un hueco. Quizás no de una forma tan arrebatadora como hizo Facebook en su día, pero quién sabe si este último no morirá de éxito también de forma tan fulminante.
  • Aumento de elementos en los medios sociales, tales como nuevas redes, nuevas plataformas, etc. En principio esto aumentará la competitividad por ver qué sitios serán más influyentes y tendrán un mayor tráfico social.
  • Crecimiento en el número de aplicaciones de terceros para Facebook. Creo que es una predicción de lo más acertada, porque cada vez son más las empresas y/o particulares que crean apps que pueden ser usadas por los usuarios de esta red. Creo que uno de los aspectos que más debate van a provocar es el respeto a la privacidad de los usuarios.
  • Una vez más, se realizaron predicciones en torno a la cada vez mayor importancia de los smartphones, acompañados ahora también por tabletas, ampliando así las posibilidades de mercado.

Sacando brillo a la bola de cristal

  • Los móviles inteligentes tendrán cada vez más presencia e importancia en todos los aspectos: desarrollo de mayor número de aplicaciones, mayor interacción del usuario, aumento de servicios, etc.
  • Las empresas comprenderán la importancia de estar y saber estar en las redes. Las que ya tienen presencia, deberán replanteársela seriamente, las que no, deben pensar igualmente en la conveniencia o no de hacerlo. En definitiva, creo que habrá una mayor preocupación por estudiar si realmente es necesario, y en caso afirmativo, llevarlo a cabo de forma correcta.

Respecto a la pregunta de si me veo trabajando en alguna de las empresas donde trabajan los autores de las predicciones, quien sabe, no planifico tan a largo plazo. Creo que hay que contar con una muy buena base formativa al respecto, además de poseer ciertas aptitudes y porqué no, actitudes, y con casi total seguridad, a día de hoy, no dispongo de esos vastos conocimientos, por lo que no es algo que me plantee como algo realmente factible hoy día.

A pesar de ello, debo confesar que hace ya algunos años, hice unas pruebas para Google, de las que desgraciadamente no puedo dar el más mínimo detalle puesto que firmé un contrato de confidencialidad. Os puedo asegurar que posteriormente me arrepentí de no haber podido dedicarle más tiempo y… hasta ahí puedo leer.

Es evidente que se avecinan cambios en servicios, aplicaciones, redes, etc., aunque me pregunto si serán a un ritmo tan vertiginoso como en los últimos años. Yo tengo la sensación de que han cambiado muchas cosas, en gran medida y en poco tiempo, y siempre me planteo si es posible que siga siendo así o si, aunque se produzcan cambios, tendrán lugar a un ritmo más contenido. ¿Qué pensáis vosotros?

25 de mayo de 2012 at 15:50 3 comentarios

En boca de todos

Si hace unos días publicaba una entrada sobre reputación digital, hoy es el turno de centrarnos en ejemplos concretos. Los elegidos han sido por un lado Julio Alonso Arévalo, como entidad personal y el blog de Biblogtecarios (http://www.biblogtecarios.es), como organización.

Julio Alonso Arévalo (@jalonsoarevalo)

A continuación, pueden verse las herramientas de monitorización empleadas y los resultados obtenidos:

  • En Google Alerts he programado una alerta diaria y después de casi una semana, he recibido algunas alertas provenientes de una información publicada en un Grupo de Facebook y otra sobre el Anuario Thinkepi, entre otras. Además he recibido una alerta en la que se indicaba que ha publicado 27 tweets y ha incluido 13 post en el blog http://www.universoabierto.com durante el mes de mayo.
  • En Social Mention he recibido mucho “ruido”, por ejemplo noticias sobre Fernando Alonso. He probado con distintas variaciones en la búsqueda, pero en general predominaba el ruido y no la información pertinente. ¿Quizás no he planteado bien las estrategias de búsqueda?
  • TweetStats:

 

Los datos obtenidos son que la media de tweets son 26 por mes, con un 2,24% de respuestas a otros usuarios y un 0,96% de retweets a otros. Como vemos, la cantidad no es muy elevada, así que en este caso predomina la calidad.

 

  • Klout:

Según su puntación es un “Socializer”, es decir una persona que está en el centro del escenario social y en el que la gente confía para saber qué está sucediendo. Es rápido para compartir y conectar a la gente.

Asimismo, podemos ver en qué “temas” se le considera influyente: libros, gestión de derechos digitales, educación, etc.

Biblogtecarios (http://www.biblogtecarios.es)

  • BlogSearch. El primer resultado obtenido es la propia página web del blog, seguido de enlaces desde otros blogs principalmente, entre ellos algunos de los que hemos creado en el contexto de la asignatura Web Social.
  • Social Mention. Los datos obtenidos son:

Aquí pueden verse algunos datos como el alcance, si las opiniones encontradas son positivas, neutrales o negativas, palabras clave, etc. Ha recuperado 36 menciones, entre las que encontramos entradas de blogs, tweets, vídeos de Youtube, etc.

Los principales aspectos estudiados y que pueden verse en la imagen anterior son:

  • Fuerza (Strength). Es la posibilidad de que la marca que analizamos sea discutida en los “social media”.
  • Sentimiento (Sentiment). Se refiere al ratio de menciones positivas sobre aquellas que son negativas.
  • Pasión (Passion). Referida a la probabilidad de que haya un número de personas que de forma reiterada hablan de ello.
  • Alcance (Reach). Como su propio nombre indica, analiza el alcance e influencia que la persona o institución tiene.
  • Google Alerts. Al igual que en el caso anterior, configuré Google Alerts para recibir las “novedades” respecto a Biblogtecarios. La mayor parte de información recibida tiene como origen el propio blog analizado: post publicados, etc.
  • Technorati. No proporciona datos acerca del blog de Biblogtecarios, ni seleccionando posts ni blogs.
  • TweetStats:

 

Los datos obtenidos son, entre otros, que Biblogtecarios tiene una media de 210 tweets al mes, siendo un 3,13% de ellos respuestas a otros usuarios, y un 28,10% retweets.

Además, los principales interfaces usados para la publicación de dichos tweets son TweetDeck, Hootsuite y twitterfeed, además de otros en menor medida.

  • Klout:

 

Vemos que el grado o nivel de influencia es de 49, siendo definido como un “Especialista”,  lo que según Klout es que su opinión es insuperable, con un contenido enfocado a un tema específico y una audiencia muy fiel.

Conclusiones

En mi opinión, y de acuerdo con los datos que he obtenido en esta pequeña “investigación” sobre la reputación de Julio Alonso Arévalo y Biblogtecarios, puede decirse que ambos gozan de prestigio y reputación en las redes.

Es cierto que, al analizar su actividad de una forma más detallada, puede decirse que quizás no se prodigan tanto como podría pensarse, pero lo que no deja de ser cierto es que tienen buena reputación en el campo en el que desarrollan sus actividades.

Son activos en las redes y proporcionan información muy especializada, dirigida a un sector muy concreto de la sociedad: bibliotecarios, profesionales de la información en general, etc. es Evidente que cuentan con un buen número de seguidores que confían en sus opiniones y que los consideran referentes de calidad a la hora de obtener información profesional.

Realmente, en general esperaba obtener resultados similares a los recogidos puesto que siempre los he considerado de gran utilidad y fiabilidad y sigo de forma habitual sus publicaciones e informaciones. Sin embargo me han sorprendido los resultados de Google Alerts porque realmente esperaba obtener más información. Imagino que el hecho de analizar un periodo tan breve ha influido en el resultado final.

 

 

20 de mayo de 2012 at 23:43 4 comentarios

Y tú más

Como ya hemos comentado muchas veces, lo importante no es sólo “estar en la red”, sino “ser y saber estar”. De nada sirve que tengamos una importante o cuantiosa presencia en las redes, si la imagen que proyectamos sobre nosotros mismos y que reciben los demás es negativa.

Es aquí donde entra en juego la llamada “reputación online” o “reputación digital”. Personalmente, el dicho de “que hablen aunque sea mal”, me parece nefasto. No puedo comprender cómo alguien piensa que el hecho de obtener publicidad o difusión mediante comentarios negativos puede proporcionar el más mínimo beneficio.

Actualmente, y por diversas causas, estoy implicada en ciertos temas de marketing, y me he quedado muy sorprendida al ver que esa idea sobre la “mala fama” la tienen no sólo personas desconocedoras de este ámbito o personas poco formadas, sino incluso directivos de una cierta reputación y posición. ¿Quién podría querer que le conozcan por hechos negativos? Yo, desde luego, no, prefiero mil veces el anonimato. Es como aquello de “si lo que vas a decir no es más bello o útil que el silencio, cállate”, si no vas a decir nada bueno de mi, mejor no lo digas.

Los comentarios negativos, campañas de desprestigio y bulos han existido siempre, pero es evidente que con el cambio de escenario, puede llegar a límites insospechados, aumentando de forma exponencial la audiencia a la que van a llegar los comentarios y opiniones vertidas por otras personas sobre un producto, empresa, o persona.

Leyendo el artículo sobre Reputación Online publicado por Customer Hunt en la página web http://www.reputaciononline.net/, me ha venido a la mente la reciente polémica que ha surgido por los resultados lanzados por los buscadores cuando los usuarios introducen una consulta del tipo: “Los madrileños son…”, “Los andaluces son…”, frases seguidas en la mayor parte de los casos de adjetivos y calificaciones poco agradables o positivas.

¿Afectan esos resultados a la reputación de madrileños, andaluces, etc.? Realmente no sé el alcance que tendrán esas informaciones, pero sin entrar en cuestiones más profundas, es, cuanto menos, desagradable que ante una búsqueda el resultado obtenido sea tan negativo y sobre todo tan tópico.

Creo que la situación es todavía más perjudicial cuando se trata de personas, organizaciones o productos concretos. En mi opinión, casos como los comentados anteriormente, no dejan de ser, ideas tópicas y absurdas, generalidades que, si bien no son del gusto de nadie, podrían catalogarse de anecdóticas, puesto que no creo que nadie les de mayor credibilidad, ¿o sí? Sin embargo, cuando se trata de objetivos más concretos, los resultados pueden ser nefastos.

¿Quién no busca opiniones sobre el hotel donde quiere pasar sus vacaciones?, ¿o sobre la efectividad de un producto?; ¿o sobre los efectos que dicho producto puede tener sobre nosotros? Creo que todos, en uno u otro momento lo hacemos, por lo que entiendo la preocupación de obtener y sobre todo mantener reputación y como se suele decir “buen nombre”.

Siguiendo uno de los enlaces que ofrece el artículo, llegamos a un texto sobre un bulo referente a determinado producto alimenticio. Ahí, uno de los puntos en que hacen hincapié es en el hecho de que “no toda la información que aparece en Internet es cierta”.

¿Obvio?, ¿frase de Perogrullo? En absoluto, al leerlo me ha venido a la idea una conversación que mantuve hace poco con una compañera. Hablábamos sobre los efectos del aluminio en contacto con alimentos y al comentarle cierta información me dijo: “En cuanto se lo diga a mi madre, lo busca en Internet como hace con todo. Piensa que si lo pone ahí, es porque es cierto”. Algo similar a lo que le sucedía a la gente con la televisión en sus primeros años de vida, si algo no era cierto, ¡cómo iban a decirlo en la tele! Parecía que era un dogma de fe.

¿Caso aislado? Ni mucho menos, son muchas las personas que piensan que Internet no sólo posee, sino que es la verdad absoluta, por lo que lo que se refleje aquí puede tener mucha importancia para nuestra imagen y reputación.

En definitiva, debemos cuidar nuestra reputación como haríamos en el mundo “offline”, salvando las distancias y contando con sus particularidades, y teniendo en cuenta que en las redes todo se propaga con una rapidez asombrosa, tiene un alcance inimaginable y llega a una audiencia multitudinaria, por lo que revertir la situación no es ni rápido ni fácil.

16 de mayo de 2012 at 11:30 8 comentarios

Google, el Rey del Mambo

Parece que, en los últimos años, Google es el “alma de todos los cotarros”, no para de innovar, cambiar, ¿inventar?, etc. Yo siempre digo de forma irónica la frase “Google, the last giggling”.

Después de mi experiencia con el “Gigante”, y de las lecturas de “Mi experiencia con la evolución de Google+” de Enrique Dans y de “G+ cambia la forma de buscar”, artículo publicado por Cristian González Guasch en El País, me gustaría compartir algunas de mis reflexiones que en alguno de los casos pueden resultar incluso contradictorias.

Por un lado, me produce un cierto rechazo que Google nos “cierre el círculo” cada vez más, controlando de una y otra forma nuestros datos, gustos, opiniones, etc. Pero por otro, no puedo evitar pensar que yo, y sólo yo, le he cedido esos datos, le he dado ideas sobre mis preferencias a través de mis +1, le he dicho que blogs me interesan a través Google Reader,  y le he dado acceso a los documentos que comparto en Google Docs. Y para qué vamos a engañarnos, si además de para vaya usted a saber qué, utiliza esos datos para ofrecerme información cada vez más ajustada a mis necesidades, bienvenido sea, ¿o no?

Reconozco que tengo una relación de tira-afloja con Google, que no de amor-odio, y pese a que algunas actuaciones me puedan parecer más o menos criticables, me facilita el día a día en las redes: cada vez ofrece más posibilidades, es más certero o preciso, etc., pero no puedo evitar sentir que es imposible escapar de su control.

Y sí, ya lo sé, me vais a decir que eso es culpa mía por usar sus servicios, ceder mis datos, etc., etc. ¿Veis como es todo una contradicción? Al menos yo así lo siento.

Respecto a G+, nunca sentí curiosidad por crear una cuenta, hasta que tuve que hacerlo en el contexto de la asignatura Web Social. ¿Mis impresiones por el momento? Más positivas de lo que esperaba o al menos no tan negativas. Mi idea era eliminar esa cuenta en cuanto finalizara el periodo lectivo, pero ahora no lo tengo tan claro. Es cierto que no le voy a dar un uso exhaustivo, pero tampoco me molesta su presencia.

En este sentido, y aludiendo a la frase de Enrique Dans, “[red]… en la que los usuarios pasan únicamente tres minutos al día”, me siento en cierto sentido identificada.

Actualmente, apenas paso tiempo en Facebook y prácticamente sólo lo utilizo para dejar algún mensaje, contestar a los que me dejan, etc., pero en el inicio sí accedía a sus aplicaciones para terceros, actualizaba mi perfil con cierta frecuencia, etc. Sin embargo, con G+ voy “más al grano”, no encuentro tantos “cacharros” disuasorios ni aplicaciones que desvían mi atención, lo veo más “limpio” y sí, por qué no decirlo, hasta más amigable, así que en definitiva, me hace sentir más a gusto, aunque sea durante 3 minutos al día.

¿Es sólo una cuestión de percepción o realmente esta red tiene un concepto distinto a las demás? Sinceramente, llevo poco tiempo metida en esta tela de araña como para tener un criterio firme al respecto y no quiero aventurarme, por lo que, en este sentido, este post es firme candidato a una revisión futura, cuando haya sido capaz de ampliar miras.

Para terminar, me gustaría decir que, tal y como se refleja en los artículos indicados, creo firmemente que nos vemos condicionados en cierto sentido por lo que otros opinan, hacen o dicen, y en este sentido, las redes no son más que un reflejo de las opiniones y perspectivas de otras personas, de ahí que acudamos a ellas en busca de asesoramiento, al menos, en etapas iniciales de elección de un producto o servicio.

Mi experiencia personal me dice que puede ser útil recurrir a otros antes de decantarnos por una u otra opción, porque al fin y al cabo nadie querría estar sólo en una red social (ya sea real o virtual), ¿o sí? Hace unos años yo misma pertenecía a una comunidad online que daba sus opiniones sobre servicios, productos, organizaciones, etc., y aunque ya hace bastante tiempo que no formo parte de ella, aún hoy busco opiniones de otras personas en ella, con la única salvedad de que ahora también veo si la empresa o producto que me interesa tiene perfil en las redes sociales.

10 de mayo de 2012 at 10:40 1 comentario

Yo, yo misma y mis redes

Ahora que nos encontramos más o menos a medio camino en la asignatura Web Social, creo que es el momento de parar un poco, tomar aire, y hablar sobre algunas de las cuestiones que me he ido planteando.

Este post tiene como única intención, llevarme y por extensión, llevaros a reflexionar sobre nuestra relación con las redes sociales (podría ser extensible a Internet en general) y sobre el lugar que estas ocupan en nuestra vida.

Son muchas las veces que me he preguntado si  han supuesto un cambio tan revolucionario como parece ser, o sólo es cuestión del mérito que queramos concederle cada uno de nosotros. ¿Nos representan nuestros perfiles en las redes, son lo que no somos y nos gustaría ser, son una faceta más de nosotros mismos? ¿Son algo más en nuestras vidas o con su llegada han desaparecido otras cosas?

Todos vamos viendo cómo las redes, nacen, crecen y desaparecen. Redes a las que en su día pertenecieron de forma masiva los usuarios, hoy no son más que un recuerdo. Otras, quizás empezaron tímidamente y hoy se encuentran perfectamente consolidadas, mientras que otras ven, cada vez más, como la competencia va aumentando y sufren un abandono progresivo de sus usuarios.

¿Os habéis preguntado alguna vez qué sucede con vuestro perfil o mejor dicho, con vuestro “yo websociano” cuando una red desaparece? ¿Y qué sucederá cuando nosotros ya no estemos para gestionar ese perfil en caso de que esa red no haya desaparecido?

¿Las redes qué son, una herramienta, un medio, un fin? Entiendo que todos entramos de forma voluntaria y consentida en ellas (espero que así sea claro), pero, ¿qué pasaría si decidimos que ya no queremos ser parte de esa red?, ¿qué pasa con nuestros datos?, ¿son nuestros, son de la compañía propietaria de esa red? ¿Somos usuarios o esclavos de las redes?

Cuando os dais de alta en un servicio, ¿qué datos proporcionáis, los que son estrictamente obligatorios o todos los que os piden?, ¿dais siempre datos fidedignos u os inventáis vuestras personalidades sociales? ¿Proporcionaríamos determinados datos a una persona de forma tan “alegre” como los proporcionamos en las redes sociales?

No sé si alguien esperaba respuestas con este post, pero nada más lejos de mi intención. Lo que pretendo es lanzar preguntas, esas mismas que me hago yo. Preguntas que en ocasiones soy capaz de contestar con cierta resolución, pero que en otras me hacen dudar cada vez más de la transparencia de un mundo que se prometía fácil, sin barreras y a disposición de todos, lo cual no deja de ser una verdad a medias.

8 de mayo de 2012 at 09:26 1 comentario

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